Los gemelos de Colima: tocando la puerta del cielo
Los majestuosos picos gemelos de los Volcanes de Colima se alzan hacia el cielo azul en los días despejados y conforman un panorama familiar repleto de cuentos del pasado y misterio contemporáneo.
Ubicados a 24 kilómetros de
Colima, el complejo volcánico consiste en el Volcán de Fuego, el volcán más activo de Norteamérica, y el Nevado de Colima, el más viejo e inactivo de los dos.
Existen leyendas que cuentan que el dios Azteca que vivía en el Nevado de Colima protegia a las aldeas y pueblos de la zona de las explosiones causadas por la ira de su más volátil hermano menor, quien habitaba en el Volcán de Fuego.
El Volcán de Fuego se formó hace aproximadamente 2500 años con una altura de 5000 metros sobre el nivel de mar, una amenazante figura que probablemente se veía desde Manzanillo. Poco después, se partió, y su altura bajó a 3,000 metros. A través del tiempo mientras la presión de la Tierra ha empujado el cono del volcán hacía arriba, el volcán ha recuperado casi 2000 metros de altura. Los visitantes pueden percatar un aro alrededor del volcán donde surge el nuevo cono dentro del viejo.
En 1869, se formó un pequeño volcán sobre un costado del Volcán de Fuego a una altura de 2000 metros. Hoy, el volcán todavía tiene erupciones periódicas que expulsan lava, flujos y columnas de nubes piroclásticas. De vez en cuando, el ejército cierra los caminos hacia la cima y evacúa los habitantes de Laguna Santa María y La Yerbabuena.
En 1991, el Volcán de Fuego produjo un domo que se alzó unos 30 metros por encima del cráter y luego se colapsó, causando flujos de lava por las cuestas superiores del volcán. En Junio del 2005, el volcán demostró señales de creciente actividad, seis veces en menos de un mes, provocando que los oficiales predijeran otra erupción masiva.
El inactivo Nevado de Colima, por lo contrario, es excelente para excursiones de nivel medio avanzado. A más de 4200 metros de altura sobre el nivel de mar, está cubierto por pinos y envuelto en niebla camino a la cima. Venado, pumas y una gran abundancia de aves y otros especies de las alturas habitan la región.
Los visitantes que llegan a Colima pueden ir manejando hasta Laguna Santa Maria para una espectacular vista del Nevado de Colima desde la laguna y pueden descubrir La Yerbabuena, donde los habitantes cultivan frutas y vegetales en la fértil tierra volcánica